Asistencia al viajero: todo lo que necesitás saber para elegir cobertura

Un dolor de muelas en Holanda, un accidente en Brasil o bien una pierna rota en E.U..

Las tres situaciones tienen una variable en común: el servicio de asistencia al viajante, ese “pequeño” detalle que brinda calma y que puede salvar la cartera en el momento en que se atraviesa la frontera.

No obstante, al instante de su contratación acostumbran a surgir dudas con relación a los requerimientos del destino del viaje, las peculiaridades de cada producto y las necesidades personales.

Ya antes de partir resulta conveniente descubrir qué requisitos tienen los países que se visitarán con relación a los seguros de viaje y los paquetes aereos. En ciertos de ellos es obligatorio contar con uno: es una demanda de las autoridades migratorias ni bien el pasajero baja del aeroplano o bien procura atravesar su territorio. Este es el caso de los países europeos, donde la cobertura mínima precisa es de treinta mil euros, y de Cuba, por servirnos de un ejemplo.En algunos países, las autoridades migratorias exigen contar con cobertura médica. (Getty Images)

En otros destinos, la resolución de contratar el servicio recae íntegramente en el pasajero. U.S.A., como numerosos países de América Latina, lo deja al criterio del viajante. La verdad es que si se consideran los altos costos que tiene la atención médica en el exterior –sobre todo en EE.UU.- siempre y en toda circunstancia resulta conveniente contar con el servicio.

“El porcentaje de argentinos que contratan asistencia al viajante es de alrededor del cincuenta por ciento “, cuenta Diego Barón, directivo de Marketing de Universal Assistance.

Y Federico Tarling, directivo de Asistencias de ASSIST CARD señala: “La edad del viajante es inversamente proporcional a su grado de consciencia en lo que se refiere a los peligros de viajar sin protección. Cuanto más joven, menos relevancia se le da a viajar protegido”.

Ciertas diferencias

Una de las protestas más usuales de los pasajeros que padecen algún malestar físico y emplean el servicio a lo largo del viaje es que en ciertas ocasiones deben realizar mismos el pago –luego rembolsado por la aseguradora-, una situación que los toma por sorpresa.

Hay una diferencia esencial entre seguro de viaje y asistencia al viajante.

Marcos Chiabo, directivo Regional de Assist-trescientos sesenta y cinco, explica que “con el seguro de viaje, frente a un siniestro el pasajero paga y después pide el reembolso en la compañía”.

Y agrega: “En cambio, con la asistencia, el viajante pide a la central de urgencias la coordinación de los servicios sin pagar dinero. El seguro de viaje es un modelo más funcional en los países desarrollados donde el viajante tiene límites altos en sus tarjetas de créditos para poder encarar un gasto y después restituirlo. En América Latina el promedio de los viajantes tiene menos crédito y no siempre y en todo momento maneja inglés para solucionar de manera fácil pagos en el destino”.

La letra chica​

La asistencia al viajante es una póliza y, como tal, cuenta con una extensa “letra muchacha” donde se aclaran los montos de la cobertura en todos y cada rubro, qué actividades están incluidas (y excluidas) y en qué momento el seguro puede ser considerado inválido.

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